Miguel Andrés Calle Sempere, exalumno de FP de Decroly publicó su libro “Constructores de Puentes”

El sábado dos de diciembre tuvo lugar la presentación del libro “Constructores de Puentes”, una novela escrita por el exalumno de Decroly Miguel Andrés Calle Sempere. El evento tuvo lugar en la Sala Madrid del Hotel Bahía de Santander. A petición del autor, formé parte de un panel encargado de presentar su obra, compuesto por Marga G. Pacios, Dani Medrano y Paco Etxeberría

Los prolegómenos de mi participación en la presentación de “Constructores de Puentes” datan de un encuentro que mantuvimos Miguel Andrés y yo el mes pasado. El martes, día 08 de noviembre, Miguel Andrés me visitó en mi despacho de Decroly, previa gestión telefónica inicial el día anterior ante mi secretaria, Cristina Suárez.

Al saludar a Miguel Andrés, en un principio no le reconocí. No en vano, salvo que me traicione la memoria, no nos habíamos visto desde que finalizó sus estudios en Decroly en junio de 1991. Han pasado, por tanto, la friolera de ¡26 años! A medida que pasaban los minutos, sus rasgos faciales me fueron recordando al niño que conocí en la Escuela Aneja de Numancia, primero, y al adolescente que pasó cinco años de su vida estudiantil cursando estudios reglados de FP de Primer Grado, Administrativo, y de Segundo Grado, Informática de Gestión, en Decroly, desde el curso 1986-1987 hasta el año escolar 1990-1991.

Además, en su etapa de alumno de EGB, a partir del año 1982, cuando cursaba 6º curso, y hasta el 1990, compatibilizó sus estudios oficiales de EGB, BUP y FP con enseñanzas no regladas en Decroly, en cursos de inglés. En ese período le dieron clase los profesores Pedro Díaz-Terán, Begoña Goitia y Margarita Muñiz. En 1989 se presentó a los exámenes del Grado 6 de Trinity College London que superó con una brillante calificación de 85 puntos sobre 100.

En ese primer encuentro hablamos de muchas cosas. Miguel Andrés me contó su trayectoria formativa y profesional y me expresó su afición a la lectura y a la escritura. Me nombró a Belén Gómez, su profesora de Lengua en Decroly, afirmando que ha sido una de las personas que más ha influido en su faceta de escritor. En fin, podría seguir contando anécdotas de distinto tenor pero, finalmente, me voy a centrar en su libro “Constructores de Puentes”. Miguel Andrés me propuso presentarlo junto a otras personas muy vinculadas a él personal y profesionalmente y, por supuesto, acepté sin reserva alguna.

La conversación continuó por unos derroteros francamente emocionantes. Miguel Andrés me recordó el período de prácticas en alternancia que realizó en Computraining Informática y Servicios, una empresa de la que soy Administrador único y que ha sido un referente en Cantabria en el entorno de la microinformática desde finales de los años 80 hasta nuestros días. Dijo haber vivido una experiencia profesional muy interesante y beneficiosa y, de hecho, pudo haberse quedado a trabajar en élla tal y como ocurriera con sus coetáneos Ignacio Salazar, Francisco Flores y Raúl Izquierdo, entre otros. Su tutor de las Prácticas en Alternancia por parte de Decroly fue Tomás Fernández Ochoa y por Computraining, Luis Mª Martín García.

En la preceptiva encuesta de valoración de la empresa aplicada a la finalización de su estancia en Computraining, Miguel Andrés escribió: “nivel de satisfacción alto y muy provechoso”.

Antes de entrar en detalle sobre los momentos previos y el desarrollo de la/mi presentación quiero resaltar unos hechos que siempre me han parecido muy acertados por parte de la entonces Dirección Provincial de Educación de aquella época y que, sin embargo, desde hace unos cuantos años, han pasado a ser historia, y a ser aparcados en el baúl de los recuerdos por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte. Me refiero a las ayudas económicas de la Administración educativa a los alumnos y las empresas de la “vieja” FP involucrados en las Prácticas en Alternancia recibían.

Eran unas cantidades muy discretas: 160 pesetas/hora destinadas a las empresas, para compensar los costes de atención al alumnado por un tutor del centro de trabajo y 100 pesetas/hora, asimismo, de ayuda y compensación a los estudiantes que realizaban esas Prácticas en Alternancia en la compañía respectiva. Los tutores de los centros educativos y los centros propiamente dichos no recibían prestación económica alguna, a pesar de que las Prácticas en Alternancia en aquella época eran totalmente voluntarias.

Ahí queda el comentario. Que quien corresponda reflexione sobre la realidad actual hoy, sea en la realización obligatoria del módulo de Formación en Centros de Trabajo (FCT), sea en el tratamiento de la formación del alumnado en las empresas en virtud de la preceptiva autorización de un proyecto de FP Dual.

Para evitar prolongar excesivamente esta entrada, y previo a la transcripción literal de mi intervención en la presentación del libro, voy a obviar –que me perdonen- al resto de ponentes en el evento y relatar los aspectos más significativos de la intervención de Miguel Andrés.

Al referirse a Dani Medrano, ilustrador del libro, fue breve pero sus palabras fueron enormemente significativas. “La idea surgió hace diez años en un viaje a Roma. Me diseñó las portadas a escondidas sin yo saberlo. Me animó a intentar publicarlo. Vamos a ser familia”, dijo.

Al referirse a Paco Etxeberría afirmó: “Aceptó mi invitación en menos de un minuto”. A continuación se refirió a un sinfín de anécdotas en sus clases. Aulas llenas, gente tomando apuntes en los pasillos,… “Personas no matriculadas en la universidad de San Sebastián venían de oyente, sólo para poder escucharle. Policías, guardias civiles, fiscales y jueces entre ellos, alguno está hoy en la Audiencia Nacional”, relató con un especial afecto y gratitud.

Mencionó la participación asidua de Etxeberría en programas de TV. Hizo alusión a su intervención en casos tan mediáticos como los atentados del 11-M en Madrid, Lasa y Zabala, el caso Breton, Marta Del Castillo, Asunta, niñas de Alcacer, entre otros… “Pero lo más destacable”, enfatizó, “es que la persona que acaba de dar el visto bueno a los huesos enterrados de Miguel de Cervantes en la iglesia de las trinitarias me estaba acompañando en un día tan importante como la presentación de mi primera novela”.

Miguel Andrés contó también una  anécdota sobre su libro favorito, “aspectos médico jurídicos de la pasión y muerte de Jesucristo” del año 1940. “Con ese libro, muy difícil de encontrar, logré presentar mi proyecto de fin de carrera en la Universidad Internacional de Cataluña. Dije que no iba a decir la nota aunque no quedé mal. Prometo que en el próximo libro voy a hacer una clara alusión a ese libro y a la labor del profesor en el Instituto Vasco de Criminología”.

Al referirse a mí, Miguel Andrés tuvo unas palabras cariñosas y de reconocimiento personal y profesional. “Si Paco Etxeberría tardó un minuto en aceptar mi petición, tú te lanzaste a la agenda para anotarlo. ¡Ni me dio tiempo a sentarme!”, dijo ante todos los asistentes, girando su mirada hacia mi persona. Recordó, en voz alta, que me conocía desde 6º EGB, en el colegio de Numancia. Resaltó algunas anécdotas que yo tenía medio olvidadas.

Por ejemplo, mencionó el libro de texto de inglés que utilizábamos en clase: Target English for EGB, de L.G Alexander y Juan Antonio Ollero y algunas de las actividades ordinarias, absolutamente activas y participativas, como los diálogos a través de cuestionarios sobre centros de interés o las interpretaciones de personajes de libros de lecturas graduadas por niveles que utilizábamos con cierta frecuencia. En ese contexto aludió a una escena concreta interpretada por varios niños referida a una acción en un vagón de tren vendiendo tickets y las frecuentes visitas de amigos y amigas míos nativos, procedentes de países angloparlantes, que con el pretexto de visitarme les encomiaba a tener tertulias con mis alumnos.

Describió en detalle su época de prácticas en Computraining. Asimismo, Miguel Andrés aludió a los miles y miles de alumnos –la mayoría cántabros, pero también procedentes de otras localidades españolas y del extranjero- que se han formado profesionalmente y como personas en Decroly. “Cuando hoy día nos vemos la vida nos ha sonreído”, manifestó. Y acabó su manifiesto sobre mi persona brindándose a presentar el libro a los alumnos y profesores de Decroly, si así lo consideramos pertinente.

En su discurso, Miguel Andrés dedicó unas palabras a la editorial maLuma. “Gracias por vuestra apuesta por los jóvenes autores, apuesta mutua de ambos”. “Una editorial joven y dinámica con 40 obras en el mercado y siguen trabajando por todo el territorio nacional”, concluyó.

Al final de su intervención no faltaron frases de agradecimientos… a los asistentes y una especial mención a su padre que no pudo asistir al evento por encontrarse indispuesto.

Describió a grandes rasgos la temática de su novela así como los personajes, tiempo transcurrido desde que inició esta aventura, dificultades, cómo se inició todo,… dio la noticia sobre la donación de los beneficios por la venta del libro a la asociación benéfica “Buscando sonrisas”.

Y, para concluir, un tanto emocionado, quiso rendir un homenaje a su esposa, porque van a ser padres de una niña preciosa a la que pondrá por nombre Claudia.

Presentación del libro:
“Constructores de Puentes”
de Miguel Andrés Calle Sempere
Fco. Javier Muñiz Bárcena

Saludo y agradecimiento

Buenas tardes. Hoy es un día muy especial para Miguel Andrés. La publicación de su primer libro “constructores de Puentes” es una buena razón para reunir en esta Sala Madrid del Hotel Bahía a un buen ramillete de sus amigas y amigos así como a una parte de familiares y allegados. También, me alegra comprobar que en el auditorio se encuentran algunos maestros de Miguel Andrés, compañeros de mi época de docente en la entonces conocida como Escuela de Numancia, Escuela Aneja de niños, hoy CEIP Antonio Mendoza.

Un cordial saludo a todos cuantos acompañáis a Miguel Andrés en este memorable día. En lo que a mí respecta, quiero agradecerte públicamente, Miguel Andrés, la invitación a compartir contigo, y con todas las personas aquí congregadas, esta agradable velada. Muchas gracias por pensar en mí para presentar tu libro junto a los miembros de esta mesa: el ilustre antropólogo forense, Francisco Etxeberría Gabilondo; el ilustrador, Dani Medrano, y la coordinadora del evento, Marga G. Palacios.

Sirvan estas primeras palabras, también, para reconocer el esfuerzo, determinación y apuesta de la Editorial maLuma por los autores noveles, particularmente. Los comienzos, como en otras muchas facetas de la vida, suelen ser muy tortuosos y las dificultades de los escritores para llegar a las grandes editoriales ralentizan, si no impiden en ocasiones, la ansiada publicación de sus obras. Esta joven Editorial, especializada en la publicación de libros de ficción en castellano, se abre paso en el sector del libro con el objetivo de dar visibilidad a esos artistas jóvenes y veteranos comprometidos con la literatura de uno u otro género. Gracias maLuma por vuestro arrojo empresarial y por vuestra contribución a la difusión de la cultura.

Me encanta, por otro lado, el compromiso y carácter propio de maLuma. Las tres jóvenes escritoras, que se lanzaron a la emocionante aventura de crear esta empresa editorial, incluyen en su ideario una máxima que admiro: considerar a los creadores –novelistas, ensayistas, prosistas,..-“compañeros de viaje en un destino común”. Como reza en su web, trabajando codo a codo con el autor para que el resultado final sea de la mayor calidad posible. La editorial maLuma eligió como lema “Escribir es siempre protestar, aunque sea de uno mismo”, una frase de la novelista y miembro de la Real Academia Española Ana María Matute que expresa un mensaje muy digno de ser señalado.

Concluyo este capítulo, expresando mi gratitud a la dirección del Hotel Bahía por facilitar la celebración de este acto en sus confortables dependencias.

Acerca de Miguel Andrés

La mayor parte de las personas que se encuentran en esta sala conocen mejor que yo, y desde hace muchos años, a Miguel Andrés Calle Sempere. Sus familiares y allegados más próximos le habéis visto crecer desde su más tierna infancia. Hoy, Miguel Andrés es una persona adulta, cordial, alegre, deportista y distinguida.

Miguel Andrés nació el 07 de marzo de 1971. Yo le conocí en su época de estudiante de la extinta EGB, en la precitada Escuela Aneja de niños de Numancia. Mi relación con él fue relativamente breve en la Aneja. Yo era profesor de inglés en la segunda Etapa, es decir, en 6º, 7º y 8º. Miguel Andrés estuvo escolarizado en ese nivel educativo en los cursos 82-83; 83-84 y 84-85 hasta la finalización de sus estudios de EGB y la obtención del título de Graduado Escolar. Yo, sin embargo, después de 10 años de servicio en aquel centro público, pedí la excedencia en 1984 para incorporarme plenamente a la dirección y gestión del centro de Formación Profesional Decroly de Santander.

Finalizados los estudios de EGB, Miguel Andrés, igual que todos los escolares que consiguieron el título de EGB debía decidir entre las dos opciones que el sistema educativo de la época ofrecía a esos graduados: Bachillerato Unificado y Polivalente (BUP) o Formación Profesional (FP). Y dentro de la plural oferta educativa de este nivel educativo de Educación Secundaria no obligatoria (en aquella época la obligatoriedad estaba fijada en los 14 años), Miguel Andrés optó por cursar los estudios de BUP en el IES La Albericia. Si bien, al curso siguiente 1986-1987 reorientó su vida académica a través de los estudios de FP de la Rama Administrativa y Comercial, Profesión Administrativo en Decroly.

A partir de setiembre de 1986, Miguel Andrés inició su andadura por Decroly durante cinco años. Los dos primeros, para realizar los estudios de Administrativo de Primer Grado. Los tres siguientes, una vez obtenido el título de Auxiliar Técnico Administrativo en junio de 1988, cursando estudios de Informática de Gestión, hasta su finalización en junio de 1991 en cuya fecha logró el título de Técnico Especialista con una calificación de NOTABLE.

La trayectoria educativa de Miguel Andrés continuó en el ámbito universitario. Así, años más tarde, ampliaría su currículo académico. Concluyó la carrera de Licenciado en Criminología por la Universidad Internacional de Cataluña (UIC); cursó una diplomatura en la Universidad del País Vasco y realizó estudios de Especialista en Psicología Legal y Forense en la Universidad de Educación a Distancia (UNED). En la actualidad desempeña su actividad principal como funcionario del Estado.

Miguel Andrés pasó los años más relevantes de su adolescencia en Decroly. Según me dijo en su primera visita para invitarme a esta presentación de “Constructores de Puentes” guarda unos recuerdos inolvidables de esta etapa de su vida, tanto de compañeros de estudios como de sus profesores.

Me sorprendieron agradablemente sus palabras de agradecimiento a la mayor parte de sus profesores en Decroly. Para no extenderme demasiado en este capítulo quiero señalar, solamente, que me citó uno por uno a todos ellos. Eso sí, tuvo un reconocimiento especial por su profesora de Lengua, Belén Gómez. Gracias, Miguel Andrés, por tus emotivas palabras de gratitud. ¡No te puedes imaginar lo feliz que nos has hecho a todos con tus manifestaciones!

Belén ha tenido que desplazarse a Bilbao esta mañana.  No ha podido estar presente en esta presentación, como hubiera siso su deseo. Sin embargo, de madrugada, me envió un WhatsApp con varias frases que te reproduzco a continuación: “que Miguel Andrés se acuerde de mí, me ha hecho ilusión y me emociona. Han pasado muchos años y muchas cosas y que en este momento de la presentación de su libro haya un huequito para mí… se lo agradezco mucho”; “siempre estaba alegre, era muy simpático, sonreía… era buena gente, grandullón… ¡y con buen pelo!”; “siempre consideré la lectura como parte muy importante de la asignatura de Lengua… si aquello le enganchó, ¡qué bien!”; “leeré con mucho interés el libro… y te deseo una acogida estupenda”; “un abrazo”.

La novela

“Constructores de Puentes” es una obra perteneciente al género de narrativa y al subgénero de novela. Me hubiera gustado disponer de un ejemplar con anterioridad a esta presentación. No ha sido posible. Sin embargo, permitidme adelantar una breve exposición de su contenido citando la sinopsis del libro que figura en la contraportada. Con ello concluyo.

Corre el año 1924. Un carismático pontífice ocupa el trono de Pedro; Achille Ratti, quien la posteridad recordará con el sobrenombre de Pío xi. La Iglesia Católica está sumida en una profunda crisis, la cual provoca que, día a día, acaricie la indigencia. Tras el fin de la Gran guerra y la no menos sangrienta Revolución Rusa la curia vaticana se enfrenta a sus peores pesadillas. Para hacer frente a las plagas del mundo contemporáneo el Papa y su círculo más próximo deciden rebelarse ante el empuje de sus nuevos enemigos. Un ejército de jóvenes sacerdotes encabezados por un joven cántabro, Francesco Di Mare, está siendo formado en la más estricta clandestinidad. Sus armas… la diplomacia y el espionaje. 

Organizaciones como el Russicum y la Santa Alianza. El aperturismo hacia el continente americano. La malograda conspiración denominada operación Oro o la misteriosa muerte del Papa Pío xi. Sin olvidar el milagro económico de Bernardino Nogara y el ultrajante Instituto de Matrimonio Racial nazi harán partícipe al lector de una época que no tuvo tregua. 

Todo ello acompañado por un elenco inimaginable de personajes históricos de primera magnitud: Papas, cardenales, espías, políticos y personajes populares que dotan a esta novela histórica de un dinamismo inesperado.”

Despedida

Dice el refrán popular, Miguel Andrés, que en la vida hay que hacer tres cosas: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Tú has escrito un libro; estás escribiendo otro y yo auguro que vas a escribir muchos más. Tienes un mérito extraordinario.

Hoy esa publicación ha motivado este encuentro, tal vez, de las personas más significativas para ti. ¡Enhorabuena! Felicidades y muchas gracias por acordarte de este humilde maestro en este acontecimiento tan importante en tu vida. Y a vosotros, muchas gracias por la atención que me habéis prestado.

Finalizado el acontecimiento, Miguel Andrés estuvo firmando libros mientras muchos de los asistentes comentábamos los pormenores del evento. Por lo que a mí respecta, quiero mencionar la especial alegría que me produjo encontrar antiguos alumnos de FP de Decroly, compañeros de Miguel Andrés, a los que había “perdido la pista”. Es el caso de  Federico Galonce Mier, Roberto Cueto Madrazo, Jose Carlos Estrada Rentería y su esposa María Antonia González Ruiz (se conocieron en Decroly), Pedro Cedrún Cabrillo. También asistió Fernando Fernández Murueta, exalumno de aquella época en actividades no regladas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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